Es una foto tomada en un lugar al que creíamos que la mano del hombre no podía llegar, y menos de esta manera. Un lugar paradisiaco como Canarias en un sitio recóndito.
Un cactus marcado vilmente por la mano de algún infra-hombre/mujer.
Iba paseando con mi novia y disfrutando del paisaje maravilloso y del silencio en una parte de la Isla de Santa Cruz de Tenerife. Todo era perfecto y cuando vi este cactus completamente "tatuado"aluciné y le tomé una foto.
Para mí significa la desfachatez y la incultura con la que a veces el ser humano marca la naturaleza por un interés suyo particular y narcisista.
Vamos, una horterada y una aberración en todos los sentidos.